Contenido médico revisado por Dr. Enrico Giorgio Morales Tedone Dermatólogo · Nº col. 461205707 · Última revisión: 08/08/2026
La revisión de lunares es una evaluación dermatológica de la piel orientada a detectar el cáncer cutáneo —y en especial el melanoma— en sus fases iniciales, cuando el tratamiento es más sencillo y el pronóstico, mejor. En dermaMER Instituto Médico Dermatológico, en Valencia, combinamos la exploración clínica con la dermatoscopia y, cuando está indicado, el seguimiento digital de los lunares, para diferenciar con criterio las lesiones benignas de las que merecen vigilancia o estudio.
En qué consiste y a quién se recomienda
La revisión incluye tres elementos: la valoración de tus antecedentes y factores de riesgo, la inspección visual de la piel y la exploración con dermatoscopio, un instrumento con aumento y luz especial que permite ver estructuras, pigmentos y vasos situados bajo la superficie de la piel que no se aprecian a simple vista. Combinar la mirada clínica con la dermatoscopia mejora la capacidad de distinguir un lunar benigno de uno sospechoso frente a la simple observación. Conviene tener claro un punto: la sospecha clínica orienta, pero no confirma el diagnóstico; cuando una lesión lo requiere, la confirmación se obtiene mediante el estudio al microscopio de una biopsia.
La autoexploración en casa es un complemento útil —revisar la piel una vez al mes, con ayuda de un espejo o de otra persona para la espalda, el cuero cabelludo y otras zonas difíciles—, pero no sustituye a la valoración dermatológica: no permite analizar las estructuras dermatoscópicas ni decidir si una lesión es benigna o maligna. En personas con muchos lunares o con riesgo elevado, podemos apoyarnos además en el mapeo cutáneo digital: una serie de fotografías estandarizadas del cuerpo y de lunares concretos que sirven de referencia para comparar en revisiones posteriores y detectar lesiones nuevas o cambios. No es una prueba radiológica, no emite radiación y no todos los pacientes la necesitan; las guías la reservan principalmente para quienes tienen mayor riesgo.
Antecedentes y riesgo
Valoración de tus antecedentes y factores de riesgo: piel clara, número de lunares, quemaduras solares, antecedentes familiares.
Inspección y dermatoscopio
El dermatoscopio permite ver estructuras, pigmentos y vasos bajo la superficie que no se aprecian a simple vista.
Mapeo digital si está indicado
En personas con muchos lunares o riesgo elevado, fotografías estandarizadas para comparar en revisiones posteriores.
La confirmación, al microscopio
La sospecha clínica orienta, pero no confirma: cuando una lesión lo requiere, se estudia mediante biopsia.
Por qué importa y a quién se recomienda
El pronóstico del melanoma depende en gran medida de lo pronto que se diagnostique: un melanoma localizado y fino tiene un pronóstico claramente mejor que uno que ya ha crecido en profundidad o se ha extendido. No todo el mundo necesita el mismo programa de revisiones; lo razonable es individualizar la frecuencia según el riesgo de cada persona. Conviene valorar tu piel con más atención si presentas alguno de estos factores:
- Piel clara que se quema con facilidad y se broncea poco, pelo rubio o pelirrojo, abundantes pecas.
- Un número elevado de lunares o lunares clínicamente atípicos.
- Antecedente personal de melanoma u otro cáncer de piel, o melanoma en familiares de primer grado.
- Quemaduras solares importantes, sobre todo en la infancia, exposición solar intensa o uso de cabinas de bronceado.
- Inmunosupresión, por ejemplo tras un trasplante o por tratamiento inmunosupresor prolongado.
En la primera consulta valoramos tu riesgo y, a partir de ahí, acordamos contigo cada cuánto conviene revisarte y si tiene sentido incorporar el seguimiento digital. La periodicidad no es la misma para todo el mundo: se ajusta a tu perfil.
El valor de revisarse a tiempo es concreto: detectar un melanoma cuando todavía es fino permite tratarlo con una cirugía más sencilla, reduce el tamaño de la cicatriz y mejora de forma clara el pronóstico. En las personas con muchos lunares, comparar imágenes a lo largo del tiempo ayuda además a distinguir un lunar que simplemente cambia con la edad —algo normal— de uno que cambia de una manera que merece estudio.
Cómo reconocer un lunar que debe revisarse
La regla ABCDE es una guía sencilla de autovigilancia: Asimetría (una mitad distinta de la otra), Bordes irregulares o mal definidos, Color desigual o con varios tonos, Diámetro mayor de 6 mm —aunque hay melanomas más pequeños— y Evolución, es decir, cualquier cambio reciente en tamaño, forma, color o relieve. A ella se añade el signo del patito feo: el lunar que destaca por ser diferente del resto de tus lunares. Son herramientas de alerta, no un diagnóstico: un lunar puede cumplir un criterio sin ser un melanoma, y un melanoma incipiente puede no cumplir ninguno. Por eso la valoración profesional es la que decide.
Cómo es la revisión, paso a paso
Empezamos por tu historia clínica: cambios que hayas notado, antecedentes personales y familiares de cáncer de piel, quemaduras solares y otros factores de riesgo. Después realizamos una exploración ordenada de la piel y aplicamos el dermatoscopio sobre las lesiones que lo requieren; es una exploración indolora y no necesita anestesia. Si está indicado un seguimiento digital, tomamos las fotografías de referencia. Al terminar, te explicamos qué hemos visto y qué corresponde hacer: desde el alta o el control según tu riesgo, hasta fotografiar una lesión dudosa para revisarla en unos meses o, si una lesión es claramente sospechosa, proponer su estudio sin demoras. Una lesión sospechosa no se mantiene en observación indefinida.

Qué hacemos ante una lesión sospechosa, y qué no puede hacer la revisión
Cuando una lesión tiene suficiente sospecha, el paso correcto es estudiarla al microscopio. Lo habitual es una biopsia escisional: extirpar la lesión completa con un pequeño margen, bajo anestesia local, y enviarla a analizar. El informe de anatomía patológica confirma si existe un cáncer de piel y, en su caso, aporta datos —como el grosor— que orientan el tratamiento. Si se confirma un melanoma, suele ser necesaria una ampliación del margen, por lo que la biopsia inicial no siempre es el tratamiento definitivo. Para determinados tumores contamos con la cirugía de Mohs y con la cirugía dermatológica, y abordamos en detalle estas lesiones en la página de cáncer de piel y melanoma.
Lo que la revisión de lunares no puede hacer
Preferimos ser claros. Ninguna técnica detecta el 100 % de los melanomas: existen tanto lesiones malignas que inicialmente parecen benignas como lesiones benignas que se extirpan por precaución. El mapeo digital no sustituye a la exploración presencial ni garantiza captar el cuero cabelludo, las uñas, las mucosas o los pliegues. Y la revisión, por sí sola, no protege la piel: no reemplaza a la fotoprotección, a evitar las cabinas de bronceado ni a la autoexploración entre visitas. Tampoco está indicado extirpar todos los lunares como prevención, porque la mayoría de los melanomas aparecen como lesiones nuevas y la eliminación indiscriminada solo deja cicatrices sin reducir el riesgo. La revisión es una herramienta de detección precoz, valiosa precisamente cuando se integra con estas otras medidas.
Cuándo pedir cita sin esperar
No conviene esperar a la revisión periódica si notas un lunar que cambia de tamaño, forma o color; una lesión nueva que sigue creciendo, sobre todo en la edad adulta; un lunar que destaca del resto; sangrado espontáneo, una herida que no cicatriza o una costra que reaparece; picor o dolor persistentes de aparición reciente; o una banda oscura nueva o cada vez más ancha en una uña. Ante cualquiera de estos cambios, lo prudente es adelantar la consulta.
Tu primera revisión de lunares en dermaMER
En la primera visita recogemos tus antecedentes, valoramos tu riesgo y exploramos tus lunares y el resto de lesiones de la piel —no solo las manchas marrones, también lesiones rojizas o costrosas que pueden corresponder a otros tipos de cáncer cutáneo—. A partir de ahí establecemos una referencia para futuras revisiones y te orientamos sobre autoexploración y fotoprotección. Si guardas fotografías previas o informes de biopsias anteriores, te recomendamos traerlos. La revisión de lunares forma parte de nuestra dermatología médica en Valencia.
Puedes conocer al equipo médico antes de tu visita.
La revisión de lunares es una consulta dermatológica y suele estar cubierta por las pólizas de asistencia sanitaria, con condiciones que dependen de cada compañía y modalidad. La realiza un dermatólogo colegiado. Te lo confirmamos al pedir cita.
Preguntas frecuentes sobre la revisión de lunares
¿Cada cuánto debo revisarme los lunares?
Depende de tu riesgo: no todo el mundo necesita la misma frecuencia. Se individualiza según el número y el tipo de lunares, los antecedentes personales y familiares, el fototipo y las quemaduras solares previas. Lo definimos en la primera visita.
¿Duele o hay que quitar algún lunar?
No. La exploración con dermatoscopio es indolora, no necesita anestesia y no requiere retirar nada. Solo se plantea extirpar una lesión cuando hay sospecha suficiente y hace falta estudiarla al microscopio.
¿Cuánto dura la revisión?
Lo que ocupa una consulta dermatológica: la historia clínica, la exploración ordenada de la piel y la dermatoscopia de las lesiones que lo requieren. Si procede un seguimiento digital, se toman además las fotografías de referencia.
¿Qué es la regla ABCDE?
Una guía de autovigilancia: Asimetría, Bordes irregulares, Color desigual, Diámetro mayor de 6 mm y Evolución o cambio reciente. Es una herramienta de alerta, no un diagnóstico: un lunar puede cumplir un criterio sin ser un melanoma, y un melanoma incipiente puede no cumplir ninguno.
¿Detecta todos los melanomas?
Ninguna técnica detecta el cien por cien. Hay lesiones malignas que al principio parecen benignas y lesiones benignas que se extirpan por precaución. Por eso la revisión se combina con la autoexploración y con la consulta ante cualquier cambio.
¿Conviene quitarse los lunares por prevención?
No está indicado. La mayoría de los melanomas aparecen como lesiones nuevas, no sobre lunares antiguos, y la extirpación indiscriminada solo deja cicatrices sin reducir el riesgo.
¿Y si me encuentran algo sospechoso?
Se estudia sin demoras: lo habitual es retirar la lesión completa con un pequeño margen, con anestesia local, y enviarla a analizar. Una lesión sospechosa no se mantiene en observación indefinida.
¿Tengo que ir de alguna forma concreta?
Sin esmalte en las uñas ni maquillaje sobre las lesiones, porque los ocultan. Si guardas fotografías previas o informes de biopsias anteriores, tráelos: ayudan a comparar la evolución.
¿La revisión de lunares la cubre el seguro médico?
Habitualmente sí: es una consulta dermatológica y suele estar incluida en las pólizas de asistencia sanitaria, con condiciones que dependen de cada compañía y modalidad. Consulta las compañías con las que trabajamos.
Consulta dermatológica para la revisión de lunares en Valencia
dermaMER Instituto Médico Dermatológico
Calle Timoneda 4, Bajo, 46008 Valencia
L-X 9:00–14:00 y 15:00–19:00 · J 10:00–14:00 y 15:00–19:00 · V 9:00–14:00
☏ +34 960 20 71 71
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