Cirugía de Mohs en Valencia

Contenido médico revisado por Dr. Román Ballesteros Redondo Dermatólogo · Nº col. 462009018 · Última revisión: 08/08/2026

La cirugía micrográfica de Mohs es una técnica para extirpar determinados cánceres de piel con un control microscópico prácticamente completo de los márgenes antes de reconstruir. Su ventaja es doble: alta precisión oncológica y la mayor conservación posible de piel sana, lo que la hace especialmente valiosa en la cara y en determinados tipos de tumores. En dermaMER Instituto Médico Dermatológico, en Valencia, la indicamos cuando aporta un beneficio real, no como técnica para cualquier lesión.

En qué se diferencia de una extirpación convencional

En una extirpación convencional se retira el tumor con un margen predeterminado de piel sana y se envía a analizar; el estudio examina cortes representativos de la pieza y, si un margen queda afectado, puede hacer falta una segunda intervención. En la cirugía de Mohs, en cambio, el tejido se orienta y se cartografía, y se estudia prácticamente todo el margen: si queda tumor, se retira otra capa exclusivamente en la zona donde persiste, repitiendo el proceso hasta confirmar márgenes libres. No es una cirugía «sin margen»: se empieza por uno estrecho y solo se amplía, de forma dirigida, donde el microscopio lo indica.

Se delimita el tumor

Se marca la lesión antes de la intervención.

Extirpación por capas

Se retira una capa fina de tejido con precisión.

Estudio de los márgenes

Se examinan los márgenes cartografiados al microscopio.

Margen libre y reconstrucción

Confirmado el margen, se reconstruye conservando piel sana.

Para qué tumores está indicada

Su indicación principal es el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular de alto riesgo: tumores recurrentes, de bordes mal definidos, de subtipos más agresivos o situados en localizaciones donde conservar tejido es especialmente importante —nariz, párpados, labios, orejas o sienes—. La decisión de realizar este tipo de cirugía combina el tamaño, el subtipo, la definición de los bordes, si es primario o recurrente y la necesidad real de ahorrar tejido. En el melanoma no es la técnica habitual; se reserva para casos seleccionados.

Qué puede y qué no puede conseguir

La ventaja principal es el control microscópico exhaustivo de los márgenes antes de reconstruir, lo que reduce la probabilidad de dejar extensiones del tumor no visibles a simple vista. La segunda es la conservación selectiva de tejido sano: las ampliaciones se dirigen solo a las zonas con tumor, algo decisivo en párpados, nariz o labios.

Conviene ser preciso con los límites. «Máximo ahorro de tejido» no significa que la herida vaya a ser pequeña, porque el defecto final puede ser mayor que el tumor visible si este tenía prolongaciones microscópicas. Las cifras de curación muy altas que a veces se publicitan dependen del tipo de tumor y del seguimiento; no son un número universal. La técnica no trata las metástasis ni la enfermedad diseminada, no sustituye al estudio del ganglio centinela cuando está indicado en el melanoma, y no garantiza la ausencia de recidiva ni una cicatriz determinada.

Riesgos y recuperación

Como toda cirugía, puede asociar dolor, sangrado, hematoma, infección, apertura de la herida o alteraciones de la cicatriz y la pigmentación, y, según la zona, entumecimiento u otras molestias.

Toda cirugía deja cicatriz: Mohs conserva tejido, pero no la elimina ni permite anticipar cómo quedará. La inflamación y los hematomas son más visibles los primeros días, sobre todo alrededor de ojos y nariz, y la cicatriz madura a lo largo de meses. Es importante no suspender por cuenta propia los anticoagulantes o antiagregantes: la decisión se valora caso a caso.

En consulta te explicamos en detalle cómo se desarrolla la intervención, cómo se planifica la reconstrucción y qué cuidados requiere tu caso.

Tu primera consulta de cirugía de Mohs en dermaMER

En la consulta previa revisamos el informe de la biopsia, la localización exacta de la lesión y tus antecedentes —incluida la medicación anticoagulante—, exploramos el tumor y confirmamos que Mohs está realmente indicada, explicándote las alternativas y el riesgo de recidiva. Si la lesión ya no es bien visible tras la biopsia, una fotografía previa nos ayuda a localizar con exactitud la zona que hay que tratar.

La cirugía de Mohs forma parte de nuestra dermatología quirúrgica y oncológica en Valencia, con atención en castellano, inglés e italiano. Puedes conocer al equipo médico antes de tu visita.

Preguntas frecuentes sobre la cirugía de Mohs

¿Por qué la cirugía de Mohs es tan precisa?

Porque se estudia prácticamente todo el margen del tejido extirpado, y no solo cortes representativos. Además la pieza se cartografía: si queda tumor, se sabe en qué punto está.

¿Duele o requiere ingreso?

Se realiza con anestesia local y de forma ambulatoria; no suele requerir ingreso.

¿Para qué tumores se usa?

Sobre todo para ciertos cánceres de piel en zonas delicadas como la cara, donde importa tanto curar como preservar tejido. El dermatólogo valora la indicación.

¿Qué pasa si el margen no sale limpio?

Se extirpa una nueva capa solo en la zona afectada y se vuelve a estudiar, tantas veces como haga falta. Es lo que distingue a la técnica: no se reconstruye hasta confirmar que los márgenes están libres.

¿Deja mucha cicatriz?

Conserva el máximo de tejido sano y la reconstrucción se planifica según la zona. Toda cirugía deja cicatriz, aunque la técnica ayuda a que sea menor.

¿La cirugía de Mohs la cubre el seguro médico?

Al ser un tratamiento del cáncer de piel, suele estar cubierta por las pólizas de asistencia sanitaria cuando existe indicación, con condiciones según la compañía y la modalidad. Consulta las compañías con las que trabajamos.

Consulta dermatológica para la cirugía de Mohs en Valencia

dermaMER Instituto Médico Dermatológico
Calle Timoneda 4, Bajo, 46008 Valencia
L-X 9:00–14:00 y 15:00–19:00 · J 10:00–14:00 y 15:00–19:00 · V 9:00–14:00
☏ +34 960 20 71 71
Ver en Google Maps

Llamar a dermaMEREscribir por WhatsAppPedir cita