Contenido médico revisado por Dr. Román Ballesteros Redondo Dermatólogo · Nº col. 462009018 · Última revisión: 08/08/2026
El cáncer de piel es el tumor más frecuente y también uno de los que mejor pronóstico tiene cuando se detecta pronto. Agrupa tumores muy distintos, desde los que crecen sobre todo de forma local hasta el melanoma, que puede extenderse.
En dermaMER Instituto Médico Dermatológico trabajamos en sus dos frentes en Valencia: la prevención y la detección precoz mediante la revisión de lunares con dermatoscopia, y el diagnóstico, el tratamiento quirúrgico y el seguimiento cuando ya existe un tumor.
Esta página explica qué señales conviene vigilar, cómo se estudia una lesión sospechosa y qué opciones de tratamiento existen.
¿Qué es el cáncer de piel y por qué aparece?
El cáncer de piel se produce cuando las células de la piel acumulan alteraciones en su material genético y empiezan a crecer de forma descontrolada.
El principal factor que puede modificarse es la radiación ultravioleta, tanto del sol como de las cabinas de bronceado, cuyo daño es acumulativo a lo largo de la vida. Otros factores que aumentan el riesgo son la piel clara que se quema con facilidad, las quemaduras solares —sobre todo en la infancia—, la edad y la exposición acumulada, los antecedentes personales o familiares de cáncer de piel, tener muchos lunares o lunares de aspecto atípico, y las situaciones en las que las defensas están disminuidas.
La prevención es sencilla y está bien establecida: buscar la sombra en las horas de mayor radiación, usar ropa, gorro o sombrero y gafas de sol, aplicar fotoprotector de amplio espectro en cantidad suficiente y reaplicarlo, evitar las quemaduras y no utilizar cabinas de bronceado. Un matiz honesto: el fotoprotector reduce el riesgo, pero no debe usarse para prolongar la exposición ni elimina el daño ya acumulado.
Proteger del sol a niños y adolescentes es una de las medidas más rentables a largo plazo, porque buena parte del daño se acumula en las primeras décadas de la vida.
¿Cuándo acudir al dermatólogo por una lesión de la piel?
Para vigilar los lunares resulta útil la regla ABCDE: Asimetría, Bordes irregulares, Color desigual, Diámetro mayor de 6 mm —aunque los hay más pequeños— y Evolución o cambio reciente. A ello se añade el llamado «signo del patito feo»: el lunar que destaca claramente del resto.
Cómo vigilar un lunar: la regla ABCDE
Lunar normal
Simétrico, de bordes regulares y color uniforme.
Asimetría y bordes
Una mitad distinta de la otra o bordes irregulares.
Color y diámetro
Varios colores o un tamaño que crece con el tiempo.
Detección precoz
La revisión con dermatoscopia permite actuar a tiempo.
Conviene consultar, sin esperar a una revisión anual, ante:
- una lesión nueva que crece o cambia;
- un lunar que se modifica en forma, color o relieve;
- una lesión que destaca del resto de tus lunares;
- una herida o costra que no cura o que reaparece;
- un bulto perlado o brillante de crecimiento lento;
- una zona áspera y persistente que no se resuelve;
- una lesión que sangra sin haberse golpeado;
- una banda pigmentada nueva en una uña.
El cáncer de piel no siempre duele, pica o sangra, así que la ausencia de síntomas no lo descarta. Ante la duda, es preferible una consulta que resulte tranquilizadora a dejar pasar el tiempo.
Tipos de cáncer de piel
No todos se comportan igual, y por eso no deben tratarse como una sola enfermedad.
Carcinoma basocelular
Es el más frecuente. Crece sobre todo de forma local y muy rara vez se extiende a otros órganos, pero si no se trata puede destruir el tejido de alrededor.
Carcinoma escamoso
Es el segundo en frecuencia. Tiene más capacidad de invadir en profundidad y, en los casos considerados de alto riesgo, de extenderse.
Melanoma
Es mucho menos frecuente, pero es el responsable de la mayoría de las muertes por cáncer de piel, por su capacidad de diseminarse. De ahí la importancia de detectarlo pronto, cuando todavía es superficial.
Lesiones precancerosas
Las lesiones producidas por el daño solar acumulado indican un riesgo aumentado y conviene vigilarlas o tratarlas. Aparecen sobre todo en la cara, el cuero cabelludo sin pelo, las orejas y el dorso de las manos.
Diagnóstico del cáncer de piel
El diagnóstico empieza por la exploración y la dermatoscopia, una lente de aumento con luz que permite ver estructuras de la piel invisibles a simple vista y que mejora la distinción entre lesiones benignas y sospechosas. No es invasiva ni molesta.
Cuando existe sospecha, la confirmación se obtiene mediante una biopsia: el estudio al microscopio del tejido es lo que identifica el tipo de tumor y sus características. Ninguna fotografía, ninguna aplicación de móvil y tampoco la propia dermatoscopia sustituyen a la biopsia cuando la sospecha lo exige.
No todas las personas necesitan las mismas pruebas. Algunas lesiones se pueden seguir en el tiempo con fotografía y dermatoscopia; una lesión claramente sospechosa, en cambio, se estudia y no se mantiene en observación indefinida. Las pruebas de imagen se reservan para tumores con factores de riesgo o cuando es necesario estudiar la extensión.
Tratamiento del cáncer de piel en Valencia y detección precoz
No existe un tratamiento único: depende del tipo de tumor, de su tamaño y profundidad, de la localización, de si es una primera lesión o una recidiva, y de tu estado general.
Cirugía dermatológica
Es el tratamiento de primera línea en la mayoría de los casos. Se extirpa el tumor con un margen de seguridad y se analiza para confirmar el diagnóstico y comprobar los bordes. Muchas de estas lesiones se resuelven en consulta mediante cirugía dermatológica menor con anestesia local.
Cirugía con control de márgenes
En tumores de alto riesgo, recurrentes, de bordes mal definidos o situados en zonas donde interesa conservar el máximo de tejido sano —nariz, párpados, labios u orejas—, está indicada la cirugía de Mohs, que permite comprobar los márgenes al microscopio durante la propia intervención.
Alternativas a la cirugía
En algunos tumores superficiales y de bajo riesgo pueden valorarse tratamientos no quirúrgicos. No son equivalentes a la cirugía para todos los tumores, y su indicación se decide caso a caso.
Tratamientos generales y trabajo con otras especialidades
En el melanoma y en los tumores con más riesgo pueden ser necesarios estudios adicionales y tratamientos que se deciden de forma conjunta con otras especialidades. Lo más habitual, sin embargo, es que un cáncer de piel detectado a tiempo se resuelva con una intervención relativamente sencilla.
Detección precoz: por qué cambia el pronóstico
El pronóstico no depende solo del nombre del tumor, sino de su tamaño, su profundidad y su localización, y en el melanoma también del grosor en el momento del diagnóstico.
Detectarlo pronto permite extirpar lesiones más pequeñas, con cirugías menores y cicatrices más discretas, y en el melanoma diagnosticarlo antes de que se extienda. Los tumores más frecuentes tienen un pronóstico muy favorable cuando se tratan en fases iniciales.
Toda extirpación deja una cicatriz, cuyo aspecto depende de la zona, del tamaño de la lesión y de la forma de cicatrizar de cada persona. En ocasiones, si el análisis muestra que los bordes no están libres, es necesaria una segunda intervención; se explica siempre antes de operar.
Conviene decir con claridad lo que no debe hacerse: no esperar a que una lesión duela o crezca, no asumir que es benigna porque lleve años ahí, y no destruirla con productos, láser estético o remedios caseros, porque eso impide el diagnóstico, puede dejar tumor en profundidad y retrasa el tratamiento. Haber tenido un cáncer de piel aumenta el riesgo de tener otro, por lo que el seguimiento posterior sigue siendo necesario.
Tu primera consulta por una lesión sospechosa en dermaMER
En la primera visita recogemos tus antecedentes personales y familiares, la evolución de la lesión y tu historia de exposición solar.
Después exploramos la lesión con dermatoscopia y revisamos la piel de alrededor y, según el caso, el resto de la superficie corporal, porque no es infrecuente encontrar otras lesiones que conviene valorar.
A partir de ahí decidimos entre observar con controles, realizar una biopsia o extirpar. Si es necesaria una intervención, explicamos antes el tipo de anestesia, la técnica, la cicatriz previsible, los cuidados posteriores y la posibilidad de requerir una segunda intervención según el resultado del análisis.
En dermaMER atendemos el cáncer de piel en nuestra clínica dermatológica situada en Valencia, dentro de nuestra atención en dermatología médica y oncológica. Puedes conocer a nuestros dermatólogos antes de tu visita.
Preguntas frecuentes sobre el cáncer de piel
¿Cada cuánto debo revisarme los lunares?
Depende del número de lunares, del tipo de piel y de tus antecedentes. En la primera visita te indicamos con qué frecuencia conviene revisarte; ante cualquier cambio, no esperes a la revisión programada.
¿Qué es la regla ABCDE?
Una guía sencilla para vigilar los lunares: Asimetría, Bordes irregulares, Color desigual, Diámetro mayor de 6 mm y Evolución o cambios recientes. Ante cualquiera de ellos conviene una valoración.
¿La dermatoscopia duele?
No. Es una exploración visual con una lente de aumento apoyada sobre la piel. No es invasiva ni molesta y no requiere preparación.
¿Todos los cánceres de piel son melanomas?
No. El melanoma es el menos frecuente. Los tumores más habituales crecen sobre todo de forma local y rara vez se extienden, aunque igualmente deben tratarse.
¿Un lunar que llevo toda la vida puede volverse peligroso?
Puede cambiar con el tiempo, y ese cambio es precisamente lo que conviene valorar. También aparecen lesiones nuevas sobre piel sin lunares previos.
¿Quitar un lunar es doloroso o deja mucha cicatriz?
Se realiza con anestesia local, por lo que no resulta doloroso durante la intervención. Toda extirpación deja cicatriz; su aspecto depende de la zona, del tamaño y de cómo cicatriza cada persona.
¿Con fotoprotector puedo estar más tiempo al sol?
No. El fotoprotector reduce el riesgo, pero no debe utilizarse para prolongar la exposición. La sombra, la ropa y evitar las horas centrales siguen siendo las medidas de referencia.
¿El cáncer de piel se cura?
La mayoría de los tumores cutáneos se curan cuando se detectan y se tratan a tiempo. El pronóstico empeora cuanto más tarde se diagnostican, especialmente en el melanoma.
¿La revisión de lunares y el tratamiento los cubre el seguro?
La consulta, la dermatoscopia y el tratamiento del cáncer de piel suelen estar cubiertos por las pólizas de asistencia sanitaria, con condiciones que varían según la compañía. Indícanos la tuya al pedir cita y nos encargamos de la gestión.
Consulta dermatológica para el cáncer de piel en Valencia
dermaMER Instituto Médico Dermatológico
Calle Timoneda 4, Bajo, 46008 Valencia
L-X 9:00–14:00 y 15:00–19:00 · J 10:00–14:00 y 15:00–19:00 · V 9:00–14:00
☏ +34 960 20 71 71
Ver en Google Maps