Ácido hialurónico y rellenos en Valencia

Contenido médico revisado por Dr. Román Ballesteros Redondo Dermatólogo · Nº col. 462009018 · Última revisión: 08/08/2026

Los rellenos dérmicos con ácido hialurónico permiten restaurar volumen, dar soporte y corregir surcos o contornos del rostro de forma temporal. Son un tratamiento médico, pero no inocuo: requieren un diagnóstico anatómico, una técnica cuidadosa y un médico que conozca a fondo la anatomía vascular de la cara. En dermaMER Instituto Médico Dermatológico, en Valencia, los planteamos con criterio médico, explicando con honestidad lo que pueden y lo que no pueden lograr, y con un protocolo preparado para las complicaciones.

Qué es el ácido hialurónico y qué son los rellenos

El ácido hialurónico es una molécula presente de forma natural en la piel, que retiene agua y participa en su hidratación y sus propiedades mecánicas. El ácido hialurónico de un relleno no es lo mismo que el de un sérum cosmético: los rellenos son geles estériles inyectables, modificados (reticulados) para que duren más. Los productos se diferencian en su densidad, su capacidad de dar volumen o de integrarse en el tejido, y por eso un gel pensado para labios no sirve necesariamente para pómulos u ojeras. La mayoría son temporales y biodegradables, aunque «temporal» no significa que desaparezcan en una fecha exacta. En España, los rellenos de finalidad estética están regulados como productos sanitarios y deben tener marcado CE y usarse según su finalidad; no deben inyectarse productos vendidos como cosméticos, y deben administrarlos médicos con formación específica.

Pérdida de volumen

Con los años la piel pierde sostén y ácido hialurónico propio.

Infiltración

Se aplica el ácido hialurónico en el plano adecuado con aguja o cánula.

Retención de agua

El gel atrae agua y aporta volumen y sostén.

Aspecto natural

La superficie recupera un aspecto liso y armónico.

Para qué se utilizan

La indicación se basa en el diagnóstico anatómico, no en el nombre popular de la zona. Los usos más habituales son:

  • Labios: aumento moderado de volumen, definición del borde y corrección de asimetrías.
  • Surcos nasogenianos y «líneas de marioneta»: reducción de la profundidad del pliegue, a veces tratando primero el soporte del pómulo.
  • Pómulos y tercio medio: restauración del volumen y proyección perdidos.
  • Mentón y contorno mandibular: mejora de la proyección y la definición.
  • Ojeras (surco nasoyugal): una zona delicada, en la que el relleno trata solo la depresión y no la pigmentación, y donde el riesgo de hinchazón persistente es mayor.

El relleno y la toxina botulínica no son intercambiables: el relleno aporta volumen; la toxina relaja músculos. Pueden combinarse cuando coexisten ambos problemas, pero una arruga de movimiento no se rellena sin más.

Cómo es el tratamiento

Tras la valoración facial y las fotografías, se limpia y desinfecta la piel —nunca se infiltra a través de maquillaje, acné activo o una infección—. La molestia se controla con frío, crema anestésica o la lidocaína que muchos productos ya incorporan. El producto se introduce con aguja (más precisa) o con cánula roma (que distribuye sobre un plano más amplio); ninguna de las dos elimina por completo el riesgo de tocar un vaso, aunque la cánula lo reduce. Trabajamos con inyección lenta, baja presión, pequeñas cantidades y vigilancia continua del color y la sensibilidad de la piel. La duración de la sesión depende del número de zonas. Parte del resultado se ve enseguida, pero la hinchazón, el enrojecimiento y algún hematoma inicial impiden valorarlo de forma definitiva hasta pasados unos días o una o dos semanas, sobre todo en labios y ojeras.

Duración, reversibilidad y qué no puede conseguirse

La duración depende del producto, la zona, su movilidad y tu metabolismo. De forma orientativa, los labios mantienen el resultado entre seis y doce meses, los surcos entre seis y doce, y los pómulos o el mentón pueden durar más, en torno a doce a veinticuatro meses con geles estructurales. Estos rangos no son una fecha automática para repetir: la reinyección debe decidirse explorando y valorando el producto que aún queda, porque repetir «por calendario» lleva a un aspecto sobrecargado. Una ventaja del ácido hialurónico es que es reversible: existe una enzima, la hialuronidasa, que lo disuelve y que usamos ante una sobrecorrección, una asimetría o, sobre todo, una complicación vascular. Eso sí, la reversión no es exacta ni instantánea, puede requerir varias sesiones y tiene sus propios riesgos.

Lo que el relleno no puede hacer

El relleno no sustituye a la cirugía cuando existe flacidez o exceso de piel; añadir volumen a una cara con descenso marcado puede incluso aumentar la sensación de peso. No elimina las bolsas de los párpados, la grasa localizada ni una deformidad del hueso. No corrige las arrugas de movimiento (para eso, la toxina), ni la pigmentación de las ojeras, ni la textura o las telangiectasias. No reduce el tamaño real de una nariz o un mentón: solo modifica proporciones añadiendo volumen. No garantiza una simetría perfecta ni un resultado «natural» asegurado, ni que baste una sola jeringa o que deba usarse entera: la cantidad la marca la necesidad anatómica, no el envase. Y no garantiza una duración exacta. La hialuronidasa, además, no es un «botón de deshacer» perfecto: puede necesitar varias infiltraciones y no reconstruye la anatomía cuando hay fibrosis o varios productos superpuestos.

Riesgos, y la complicación vascular

Lo habitual son efectos leves: dolor, enrojecimiento, hinchazón, hematomas, sensibilidad o pequeñas irregularidades, que se resuelven en una o dos semanas. Pueden aparecer asimetrías, producto visible o palpable, un tono azulado si se inyecta muy superficial, o nódulos —algunos tardíos, semanas o meses después—, que siempre valoramos descartando primero una infección. La complicación grave es la oclusión vascular: que el producto entre en una arteria o la comprima, cortando el riego y pudiendo provocar necrosis de la piel y, en zonas conectadas con la circulación del ojo, pérdida de visión. Es muy infrecuente, pero está descrita; puede ocurrir con aguja o con cánula, y sus señales (dolor intenso, blanqueamiento, piel reticulada o fría, alteración visual) obligan a actuar de inmediato con hialuronidasa. Por eso disponemos de ella y de un protocolo de urgencia. Ante cualquier alteración de la visión durante o tras el tratamiento, se trata de una urgencia que requiere atención inmediata.

Contraindicaciones y quién no es candidato

Debe posponerse o evitarse ante una infección activa en la zona, un herpes en brote, una alergia conocida al producto o a la lidocaína, o un trastorno de la coagulación no controlado. Los anticoagulantes aumentan el riesgo de hematoma, pero no se suspenden sin indicación de quien los prescribe. El embarazo y la lactancia son motivo para aplazar un tratamiento electivo. Conviene identificar siempre los rellenos previos, sobre todo si fueron permanentes o de composición desconocida, porque dificultan el manejo de cualquier complicación. Y no es buen candidato quien busca un resultado anatómicamente imposible, pide volúmenes desproporcionados o no acepta la temporalidad y los riesgos. Los fototipos altos no son una contraindicación, pero un hematoma o una inflamación pueden dejar una hiperpigmentación más visible.

Tu primera consulta de ácido hialurónico en dermaMER

El conocimiento anatómico del médico es determinante: las arterias de la cara varían entre personas y se conectan con la circulación del ojo, y zonas como la nariz, el entrecejo, la frente o la ojera interna concentran el mayor riesgo. En la primera consulta valoramos qué problema tienes y si la mejor solución es un relleno, la toxina, un tratamiento con energía, un procedimiento dermatológico o la cirugía —o ninguno—. Te explicamos el producto, su finalidad, los riesgos comunes y graves, las señales de alarma y el circuito de urgencia. La clínica dispone de hialuronidasa y de un protocolo de derivación. El tratamiento con rellenos forma parte de nuestra medicina estética y láser en Valencia, con atención en castellano, inglés e italiano.

Puedes conocer al equipo médico antes de tu visita.

Al tratarse de un tratamiento estético, no suele estar cubierto por las pólizas de seguro y se abona aparte. Lo indica y lo realiza un dermatólogo colegiado, y te damos el presupuesto en la consulta de valoración, antes de tratar nada. Puedes consultar los precios orientativos en Tarifas.

Preguntas frecuentes sobre el ácido hialurónico y los rellenos

¿Cuánto dura el ácido hialurónico?

De forma orientativa, entre varios meses y más de un año según el producto, la zona y cada persona; después se reabsorbe de forma progresiva.

¿Se puede revertir?

Sí. A diferencia de otros materiales, el ácido hialurónico puede disolverse con una enzima si fuera necesario.

¿Deja un aspecto artificial?

Bien indicado y dosificado, el objetivo es un resultado natural y armónico; el exceso es lo que da aspecto artificial, y por eso importa el criterio médico.

¿Quién debe aplicarlo?

Siempre un médico con conocimiento de la anatomía facial; una técnica inadecuada tiene riesgos que conviene evitar.

¿El relleno de ácido hialurónico duele?

Se tolera bien en general: muchos productos incorporan anestésico y pueden usarse cremas anestésicas. Molesta más en zonas sensibles como los labios; te lo contamos antes de empezar.

¿Cuándo se aprecia el resultado?

Parte se ve enseguida, pero la hinchazón y algún hematoma inicial impiden valorarlo bien los primeros días. La revisión se hace pasadas una o dos semanas, cuando el producto se ha integrado.

¿Qué no debo hacer después de un relleno?

Las primeras 24-48 horas: evitar el ejercicio intenso, el calor fuerte (sauna, sol directo), el maquillaje sobre los puntos de entrada y manipular la zona. Te damos las pautas por escrito tras la sesión.

¿Qué riesgos tiene un relleno?

Los habituales son leves y pasajeros: hinchazón, enrojecimiento o hematoma. Existen riesgos poco frecuentes pero relevantes, como la oclusión vascular, que exigen que lo aplique un médico con formación anatómica y capacidad de tratarlos.

¿Lo cubre el seguro médico?

No. Es un tratamiento estético y se abona aparte, con presupuesto en la consulta de valoración. Consulta las compañías con las que trabajamos si tu duda es sobre otra consulta dermatológica.

Consulta dermatológica para el ácido hialurónico en Valencia

dermaMER Instituto Médico Dermatológico
Calle Timoneda 4, Bajo, 46008 Valencia
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